sábado, agosto 28, 2010

Diez veces vencedor (ficción)





Veníamos llegando del tour por la franja de Gaza, ya estábamos en el cruce de Qarni entrando a zona israelita, habíamos tenido varios inconvenientes, debido a que los guías los habíamos contratado telefónicamente cuando pasamos por Egipto - fue un dato que nos dio la aerolínea… debíamos haberlo supuesto, con lo pésimo del viaje desde Madrid al Cairo, nada bueno podía haber pasado.

Era un convoy de dos coches, en el segundo carro venían dos japoneses, un alemán, tres españoles, en el nuestro, tres Chilenos y tres latinos con pasaporte americano, por lo que podíamos entendernos bastante bien.

Por cierto, yo andaba solo, la pareja de chilenos debía tener por lo menos unos 60 años cada uno, un matrimonio feliz, creo que tenían familia en alguno de los países donde nos encontrábamos.

El asunto fue que nos quedamos sin combustible, hubo problemas en el último poblado que pasamos, el conductor pisó a fondo y aceleró mucho y ya llevábamos bastantes kilómetros, sería el miedo, qué se yo, pero ninguno se percató que estos idiotas no tenían el suficiente combustible.

Estaba al tanto de todos los problemas que hay en Gaza, huelga decir que si googleas Gaza con imágenes, el tema es muy triste y realmente duro, pero nosotros andábamos en otra, las órdenes precisas eran evitar ver sangre y menos exponernos.

Tuvimos suerte, pero lo importante es que ya estábamos a punto de llegar a los lugares que realmente nos interesaban.

Estoy seguro de que en algunas de las caminatas, la señora Eleonor se le insinuaba a uno de los españoles, Bibiano, se notaba un par de años menor que ella, pero, sobre cierta edad eso da lo mismo.

Cierto es que andaba toda cocoroca y lo que más me sorprendía, era su capacidad para hacerse la loquilla, don Gastón -su marido- no se daba ni cuenta, es más, le decía a viva voz en inglés: “how beautiful you are today”, no sé para qué si los que hacían daño hablaban en español.

Yo pensaba que la señora se veía muy bien para esa edad, o quizás serían sus hormonas locas soltando sus últimas reservas eléctricas por estar en contacto con un macho por el cual se interesaba… para que ser mal pensado, quizás el viaje y este aire lo que le hacía bien, en fin, mi conclusión rápida es que ella se veía bella tratando de ser infiel.

En todo caso, no era mi problema, quizás ella no pensaba en saber lo que le hacen a las mujeres infieles por estos lados.

Finalmente era una sola coincidencia que nos encontráramos en esa situación, de hecho, yo casi no conversaba con ellos, cosa rara, mi periplo por Europa se extendía por más de 4 años y con los que más me costaba entablar diálogo era con los chilenos.

Pues bien y para que no se entienda mal, la pareja de chilenos era muy educada y siempre estaban consultándome cosas sobre Europa, que cuánto costaba esto, que cuánto costaba esto otro en tal y cual ciudad, yo respondía con amabilidad, pero ya estaba un poco hastiado.

Mi departamento estaba en cerca de la estación del Moorgate del Underground, London. Pero por motivos estudiantiles, había recorrido ya gran parte de la Europa continental unas tres veces, me manejaba bien.

En una de las paradas obligadas, el joven alemán estaba discutiendo con el conductor, entre ojos, miraba bastante enojado al resto de los pasajeros, la verdad es que no entendí mucho de esa discusión, no sé, algo de que ya estaba harto y tenían algo contra de él que parecía extraño, no sé, en todo caso era el único que parecía realmente europeo.

Envidiable el atardecer en esos parajes, quizás nada mejor como la luna detrás de un milenario árbol en los bosques australes, pero de atardecer cálido, qué decir.


El aire se siente tibio pero para la zona y lo que hemos vivido, muy agradables, sin lugar a dudas, estos territorios son de verdaderos pioneros milenarios, lástima la militarización y la sangre derramada.




Bien, vamos al grano… yo sé porque los compatriotas no me hablaban mucho, para ellos yo era una especie rara, quizás como todo lo que ellos estaban viendo en esa -quizás su única- oportunidad en la vida y que quizás pagarían en cómodas cuotas por unos 5 años.

Mi piel es morena y mi apellido Hueiquilef, podré hablar tres idiomas correctamente, podré terminar mis estudios en las mejores Universidades inglesas, pero para ellos sigo siendo un "indiecito".

Esa mirada es la misma que sentí cuando comencé mis estudios en la PUC, esto se trata de educación, pero no académica, esto no se trata de tolerancia, se trata de discriminación, esto se trata de educación.

El sueño de algunos elevados será que sus hijos estudien y alcancen la mitad de lo que yo he logrado, les molesta que yo esté aquí, me lo han hecho saber y sentir.

No soy un niño, no me ofendan, he vivido en lugares donde el comunismo y el capitalismo se amalgaman; he estado en zonas con pro nazis y calvos que salivan en la cara de la gente de color, lo siento, pero he sentido odio cuando menoscaban a un inmigrante africano.

Así como el fenómeno del Niño, de manera ancestral se cierne sobre las aguas, es cómo mi pueblo se levanta de vez en vez ante el abuso y la represión autoritaria del conquistador, de manera permanente pero irregular, a veces pausada, a veces violenta.

En este momento, yo sabré qué lugar ocupar, y no esperaré que me digan: "tu perteneces a esa gente".

Soy como una lanza que viaja ligera y mi voz estará junto a mi sangre, junto a mi tierra, cautelada por el Roble, la Araucaria y el Ciprés.

Arauco vive, diez veces vencedor, marichiwew


Este cuento está dedicado a los mapuches en huelga de hambre y sus familias en el 48º día de resistencia

jueves, agosto 26, 2010

The Outsider (ficción)



Saliendo del departamento, al bajar esas añosas escaleras el sonido de la música se sentía apañado, podría uno percatarse que las melodías bailables daban paso a baladas, que de una u otra manera, indicaban que el carrete estaba llegando a su final.

Una vez abajo, Jonas me hace un ademán de media vuelta, dice -"aro aro aro"- En esa mirada... se buscaba un cómplice, ya tu sabes...

sabíamos que hay algunos cigarros que no es conveniente encender frente a tus suegros, ellos fueron respetuosos de esto, bueno, finalmente me resistí... en esa cancha yo no me manejaba mucho.

Todo indica que el porrito estaba "cuático", las risas se sienten ir y venir, la visibilidad de algunos ya no era aguda, ellos veían como una grabación hecha artesanalmente con una mala cámara, en la mano y trotando, yo lo sabía.-

Llegábamos al auto, notaba una euforia un poco desmedida, un destello de preocupación rozó mi espalda, pero me sentí fuera de lugar, no dije nada... ya nos íbamos.


Una vez dentro del auto me relajé un poco, estaba frío, pero el motor japonés del viejo toyota de mi amigo hizo maravillas con la calefacción; su amplificador y grandes bafles hicieron el resto del trabajo; escuchábamos un potente disco de hip hop nacional de los 90, Tiro de Gracia nos hacía repeler el frío.

El camino no debía ser tan largo, pero nos desviamos por una pobla bien rasca, Pablillo tenía, según él, unas MobiDick.

Ya estaba imaginándome lo larga de la resaca del día de mañana, aunque verdaderamente no me preocupaban ni la acidez ni la esofaguitis, estaba pensando en el asquillo que me resultaba estar con un vaso de vodka tonica en las manos, "qué diablos" pensé, estaba con bastante buen sabor y los pellets que tenía puestos en la guata no me daban claridad de nada.


Entrando en la casa, una que otra torpeza, finalmente llegué al cuarto, me saqué la ropa y felizmente, me tumbé.

El calor del ambiente me decía que eran cerca de las 14 hrs., no sé en qué momento fui al baño, pero había dejado la luz encendida. -¡Coño!, no alcanzaba a ir a buscar a la lavandería la ropa para el lunes, qué cagada.

Una 1/2 lata de cerveza para refrescar el güergüero, necesaria para calmar la sed y el dolor de cabeza arreciaba.

Una ducha pulcra me despertaría los músculos, pero habría que saber que hay algunos copetes que se expelen, "filo" hoy es festivo y una siesta reconfortante podría reponernos mejor que nada.

El Chico Pablo tenía nuestra edad, sin embargo, su tez blanca y cabellos rojizos le daban un aire pueril.

Quizás su aspecto era el origen de su comportamiento autodestructivo, nos aventajaba con mucho en las artes del jolgorio, no le agradaba que le trataran por niño "lindo" y menos que su fenotipo social de cuico, que claramente correspondía a su realidad vecinal, significara que él no haría tales o cuales cosas; es mas sus padres, verdaderos pijos o fresas, no deberían conocer ni
siquiera en qué año de universidad se encontraba su hijo, menos con quién andaba de carrete.

Por mi padre, me enteré que fue Alicia quien llamaba y llamaba, finalmente este me dijo que encendiera la TV...¡qué mierda!

Breaking News decía, se refería a la noticia en desarrollo, por el rostro de la lectora se notaba conmoción, aunque estaban comentando sobre la milagrosa escapada de de la muerte de dos bebés, sus padres yacían muertos tras la colisión frontal de su vehículo contra otro, el conductor de este y su acompañante, aparentemente bajo la influencia del alcohol no tenían buenas perspectivas de salir bien, habían sido eyectados.

Mientras conocía estos detalles, se interrumpe la noticia para informar sobre el deceso de uno de los muchachos. Pablo Gumucio. Y yo no lo podía creer, el chico Pablo, nuestro pablillo

Con todo esto, ya no sentía ni un poco de malestar. ¿Qué hago?, realmente esto no tenía que ver directamente con el carrete del que salimos los tres, esto ocurrió hace poco y estos huevones habían seguido dándole, quizás esa mandanga que compraron el la pobla los euforizó más, ¡¡por la cresta!!

Mi vieja me miraba con una cara de estupefacción, qué decirme, regañarme?, fuuu, no era momento de pensar siquiera en ella.

Luego de un rato, me di cuenta que ella me estaba hablando, no la estaba escuchando, cogí el celular, llamé a Jonas y al Chico, nadie contestó, quizás esto fue un acto reflejo para auto convencerme.

No estaba dando crédito a lo que sucedía, esto era terrible, oía a mis viejos de cómo se arruinaban esas familias, cómo se sentirían esos padres, yo ya estaba listo para salir a la clínica donde se hallaban mis colegas.

Siendo un domingo en la mañana, en la fila del cortejo fúnebre, me dirigía junto a muchos compañeros a las exequias de estos dos amigos. ¿por qué no los frené?, ¿debí haber estado yo en ese auto?

Ellos eran unos verdaderos Outsiders, aquellos a los cuales sus familiares les dicen para cumplir: "no tomes tanto", "no carretees mucho", "cuidado con los excesos", pero en realidad nadie sabe realmente qué provoca estas adicciones.

Me alegro por los que han salido de estos círculos viciosos, a ellos están dedicadas estas extrañas letras.

salud!


martes, enero 29, 2008

"y bueno, nos vamos al paro... no?"

Finalmente, muchas cosas suceden y no alcanzo a llevarlas al papel (o a la pantalla), o no he sacado fotos, qué se yo, excusas.

Qué ha sucedido: feroz carrete de la Domo en el Arrayán, donde me topé con re buena onda y algo más..., el concierto de Crush, donde producto de la "somnolencia" por ese carrete en comento, en vez de comprar las bebidas auspiciadoras, compré Bilz (a cualquiera le pasa, jaja)

Bueno, entretenido, llegamos junto a Tomás, Domo, Crhis y Flow y el Amigo Pilón, como Bunus track, debo señalar que nos encontramos con Negro Maracaná y su señora, quienes viajaron desde machalí al concierto.

Llegamos, dos bandas Quenchu ya habían terminado; vimos el Show completo de El Otro Yo (Argentina), Catupecu Machu (Argentina), Chancho en Piedra (Chile) y Bersuit Vergarabat (Argentina)... genial.

Además que debo señalar que me impresionó muchísimo El otro Yo, y las nuevas canciones de la Bersuit.

Para haber sido una semana colmada de actividades, debo señalar que finalizó preciosa, pensé que luego de sacarme el stress con la Bersuit, no habría algo mejor, sin embargo, por motivos laborales tuve que ir a San Antonio, pasé a almorzar/cenar al Barco, la picá que mi amigo radical nos invitara; luego, los pasajes a Punta de Tralca (no lo visitaba desde mis años de retiro espiritual del Cole), a saludar a Algarrobo, almorzar en Con Con en compañía de mis tíos y primos y luego de regreso a Punta de tralca, hasta el domingo, fecha en que me devolví a Santiago, no antes sin pasar a almorzar al restorán de la Charo Cofré en Isla Negra (La Candela, muy recomendable). Un buen Periplo, no??

y así son las cosas, esta semana volver al laburo y ver si en la negociada me toca algo de vacaciones, las necesito, ya que estas pequeñas vueltas me hacen pensar en lo necesario que es desconectarse a lo menos 15 días...

esperemos que el próximo reporte sea luego de unas merecidas vacaciones como Dios manda, recreando la vista en alguna playa atestadas para poder recrear la vista, jeje.-

Chos

miércoles, enero 09, 2008

hasta que mi madre nos separe

Una completamente inesperada llamada, algo trémula o quizás indecisa, pero alegre voz invitándome a compartir de una tarde al aire libre, cultura veraniega bajo los árboles.

Se trataba de una actividad promovida por la I. Municipalidad de Povidencia, muy buena producción, buen montaje, buen audio (aunque la tecnología no fue controlada oportunamente en algunas ocasiones).

La obra: “Hasta que tu madre nos separe”, de Patricio Villalobos, una historia que nos hace reblandecer la trayectoria de la tradición machista, latina por excelencia, basada en el desarrollo de una familia de clase media, ambientada en una época rauda y compleja como es la actual, en una simple habitación de una casa de veraneo de alguna parte de nuestra extensa costa.

Esta fue una historia normal, exacerbada por una correcta caracterización de Romeo Singer, Gabriela Medina y Alejandra Espinosa, que nos hace viajar a la idiosincrasia de la familia pujante de clase media acomodada, muy recomendable para tomar en serio el ocio.

Me reí mucho durante la obra, agradable fue también ver la faz gozosa de quien me invitara y en la conversación final, sobre una terraza, degustando una sabrosa tapa castellana y una valdiviana bebida, concordamos no solo con una buena puesta en escena, si no que, desde luego, los diálogos duros, precisos, comunicadores y familiares, estaban muy bien pensados.

Una muy agradable velada que sabemos se volverá a reiterar, y a la que espero que mis amigos que compartan ciertas aficiones, nos puedan acompañar

Punto a parte fue la desconexión que logré generar, claro, luego tenía trece llamados perdidos, que no contesté hasta el día siguiente, eso, a pesar del nerviosismo de mi círculo por los anunciados cambios de gabinete.

jueves, enero 03, 2008

El Mundo es un Pañuelo


Una vez oí que si diriges un correo electrónico a diez personas y estas a su vez lo reenvían a diez más, sin repetir ningún contacto, este daría la vuelta al mundo y nuevamente llegaría al destinatario que lo originó.

Ciertamente no tengo alma de investigador de probabilística como para corroborar esta hipótesis que he oído o retenido tan sólo como rumor, sin embargo, creo que cuando reducimos nuestro universo muestral, las posibilidades se acercan.

En referencia a lo anterior, recuerdo cuando estudiaba en Madrid ciertas circunstancias graciosas e inesperadas, ejemplo de ellas, un encuentro furtivo en una importante vía capitalina que desarrollaré más adelante, o tal vez una vinculación indirecta con una compatriota completamente desconocida hasta entonces, entre otras anécdotas, que serían muy largo de retratar.

Primeramente, debo retrotraerme a mis años de universitario, en aquella época, a partir del año 1995 comencé mi militancia política y a desarrollar así, una faceta de dirigente estudiantil, por cierto no de primera línea, ya que no tengo patrones claramente orientadores que incentivaran los genes que porto.

En este sentido, junto con imbuirme en una especie de gremialismo centrado en la carrera universitaria que cursaba, colaboré activamente en el resurgimiento de la federación de estudiantes de mi universidad, la FECH, alicaída por el desamparo e ignominia de dirigentes de antaño, y fortalecida luego por un grupo de, en aquellos tiempos, delgados e inberbes compañeros.

En esta tarea, junto con hacer grandes amigos, también hice grandes antónimos, supervillanos que se alimentarían de nuestros bebés, así como de otros tantos que pasaron raudos e insignificantes y que siguen siendo unos verdaderos imbéciles, a pesar de estar más cercas que los anteriores.

Fue así que durante la presidencia hegemónica de los primeros años de Rodrigo Rocco, se creó, si mal no recuerdo, el Centro de Acción Cultural de la Federación, CEAC, que era dirigido por estudiantes del “lote” de Rodrigo, y que contaban con un no despreciable presupuesto (sobre todo para aquella misérrima época de estudiante, esa en que nos conseguíamos $100 para regresar por la tarde a nuestro hogar).

He allí nuestros grandes contendores, habiendo ocupado correlativamente, la Vicepresidencia y luego la Secretaría General; los que simpáticamente eran llamados "come guaguas" en la época de la dictadura, eran invencibles en las urnas.

Años más tarde (2001), mientras me posgraduaba en una conocida capital europea, caminando por la calle que se hiciera tristemente popular por un atentado terrorista y que termina en una bellísima estación de ferrocarriles, en la vereda de enfrente, caminando cansado y visiblemente exhausto, se acercaba en dirección opuesta a la mía aquel rival que en esa época universitaria sólo era digno de un breve saludo. De más está decir que nos prestamos ayudas mutuas, conociendo a su variada familia y amistades y señalar además que pudimos vivir otras mil aventuras que muchas veces comienzan a retirarse de mi frágil memoria y en las que están presentes otras caras y nombres ya borrosos.

Pero a que viene toda esta historia de que el mundo es un pañuelo y que nos encontramos con gente en los lugares menos pensados, pues bien, la verdad es que me sorprendí hace muy poco tiempo, en el cumpleaños de un amigo y conversando por segunda vez en mi vida con un ya no tan joven padre de familia (al parecer entre ellos son bastante amigos), entre conversación y conversación, hemos descubierto que fuimos compañeros de clase en un “seminario” que ambos cursamos allá por el año 2005, en el centro de extensión de la Pontificia Universidad Católica (PROCADE), un curso bastante interesante y que me marcó mucho en mi desarrollo personal.

Lo muy extraño eran las circunstancias en que este “Vicho” se había convertido en amigo del entonces cumpleañero, y es en este sentido en que pienso que verdaderamente, la vida es un verdadero pañuelo, Chile es un pañuelo, y sin ofender, utilizando un chilenismo al más estilo “roto”, Chile es un verdadero Moco.

Amigos, quien ha tenido la oportunidad de ver nuestro país desde el concierto internacional, quien ha cruzado “el Charco” que lleva el nombre de la mítica ciudad perdida o por el contrario, hacia el Asia Pacífico y sus excentricidades orientales o bien marsupiales, quien ha visto el mundo desde el otro hemisferio o bajo el silbido de las bombas que truenan, etcétera, etcétera, sabrá perfectamente a lo qué me refiero… (Zamorano, Neruda o Bachelet y, paradójicamente, Pinochet, son nombres que Globalmente hacen que muchas veces existamos en la memoria colectiva de algún habitante del planeta)... el resto, bueno, el resto ya nos conocemos...